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Mitocondrias, el motor de nuestras células y de nuestra energía


Aprovechando que hoy es el día mundial de la eficiencia energética, hablaré de las mitocondrias. Tal vez nunca hayas escuchado esta palabra, pero las mitocondrias son las responsables de generar toda la energía que necesitamos para llevar acabo nuestras rutinas diarias. Sin ellas, nuestras células no generarían energía y la vida sin energía es imposible. Se podría decir que las mitocondrias son las centrales energéticas de nuestro cuerpo y un funcionamiento deficitario de ellas reducirá nuestro rendimiento, acelerará nuestro envejecimiento e incluso podrá ser causante de numerosas enfermedades.

Lo más curioso de las mitocondrias, es que tienen su propio ADN y esto es debido a que en un principio las mitocondrias eran un organismo independiente, pero hace 2.400 millones de años, debido al cambio climático producido por las cianobacterias que alteraron las condiciones atmosféricas del planeta tierra al cambiar las concentraciones de O2 y CO2, propició que esta bacteria anaeróbica se unieran a una célula que si que era capaz de vivir en un ambiente rico en oxígeno. De esta manera, la célula se encargó de protegerla y realizar todas las funciones vitales a cambio de que la mitocondria proporcionara la energía para llevarlas a cabo.



Así que si nuestra alimentación no es correcta o tenemos un estilo de vida sedentario, tenemos el peligro de que nuestras mitocondrias se dañen o sean menos eficientes y generen menos energía y una mayor cantidad de desechos o radicales libres. De ahí la importancia de llevar un estilo de vida activo con ejercicio aeróbico y una alimentación lo más sana posible, para proporcionar a las mitocondrias las vitaminas y minerales que necesita, así como la coencima Q10.

¿Y donde podremos encontrar estos nutrientes?

El mineral que más necesita las mitocondrias para su buen funcionamiento es el magnesio y lo podemos encontrar en las semillas y frutos secos, en el chocolate negro (mínimo 80%), en las acelgas, espinacas y el aguacate por ejemplo.

También necesita vitaminas del grupo B para prevenir su degeneración, maximizar su eficiencia o para su desintoxicación. Podemos encontrar estas vitaminas en:

· Vitamina B1 o Tiamina: Verduras de hoja verde, lentejas o atún.

· Vitamina B2 o Rivoflamina: Vegetales de hoja verde, huevos, pescado o pollo.

·Vitamina B3 o Niacina: Cacahuetes, bonito, pollo o centollo.

· Vitamina B6 o Pirodixina: Sardinas, Nueces, plátano o lentejas.

·Vitamina B9 o Folato: Vegetales de hoja verde, Semillas de girasol o espárragos.

·Vitamina B12: Hígado, marisco, carnes rojas o pescado azul. La gente que sigue una dieta excluyente de cualquier tipo de carne animal debe de suplementar.



La coenzima Q10 disminuye los riesgos de las enfermedades relacionadas con mitocondrias ineficientes y la podemos encontrar en pescados ricos en omega 3 como el salmón, en el pollo, los cacahuetes o el brócoli por ejemplo.




                                                                                                                           Autor: Bernardo Pascual

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