Alimentación y Enfermedad Renal
El 9 de Marzo será el día de la enfermedad renal en España,
enfermedad que sufren miles de personas en nuestro país y millones en mundo,
por eso hoy quiero centrarme en esos pacientes, y en ofrecerles una pequeña
ayuda, para que su calidad de vida mejore un poco, y eso es posible gracias a
la alimentación.Si eres enfermo renal tu riñón no es capaz de eliminar
algunas sustancias tóxicas, que el de una persona sana lo podría hacer sin
problema alguno, por eso presta atención a las siguientes recomendaciones:
Se pueden consumir una vez al día, y constituyen una buena
fuente de energía, especialmente para aquellos que deban limitar la ingesta de
proteínas; aunque si el paciente tiene sobrepeso o diabetes debe consultar al
médico la cantidad que puede tomar. En cualquier caso, estos alimentos no deben
ser integrales, ya que los productos integrales
presentan un alto contenido en fósforo y potasio.
Leche y productos lácteos
Es importante recibir un aporte de calcio adecuado, por lo que
debe tomar leche, yogur o queso una o dos veces al día, pero
siempre bajo supervisión médica, ya que la leche y sus derivados son ricos en
fósforo que, al igual que el potasio, puede concentrarse en la sangre y causar
problemas como picores y disminución de los niveles de calcio.
Carnes
La dieta de los pacientes con insuficiencia renal debe ser baja en
proteínas, por lo que es conveniente reducir el consumo de carnes y pescados a
100 gramos diarios. En concreto es importante limitar el consumo de carnes
rojas. Las aves de corral pueden ser una
alternativa al porcino.
Grasas
Son una buena fuente de calorías para aquellos pacientes que
estén perdiendo peso, pero deben tomarse con moderación y preferiblemente las
de origen vegetal (aceite de oliva, girasol, maíz y soja, margarina). Los
alimentos que contengan grasa de origen animal, como el tocino o los embutidos, deben limitarse porque pueden
elevar los niveles de colesterol.
Legumbres
Están desaconsejadas por su alto contenido en proteínas, potasio y
fósforo. Por ello y para evitar los problemas que una acumulación de estos
elementos puede provocar para el organismo y los riñones, su consumo no debería
sobrepasar una o dos raciones máximo por semana.
Frutas
Hay que tener cuidado especialmente con aquellas que tienen
mucho potasio, como el plátano. Cuando el potasio no puede ser
eliminado por el riñón, se acumula en la sangre y puede provocar problemas
musculares y cardiacos. Además del plátano, otras frutas
con alto contenido en potasio que es mejor evitar son el albaricoque y la uva.
Verduras
Son uno de los alimentos más ricos en potasio, por lo que se deben tomar precauciones en su consumo, como dejarlas en remojo un mínimo de tres horas o darle uno o dos hervores, cambiando el agua, para que pierdan parte del potasio. Si se trata de verduras congeladas, es mejor dejarlas descongelar a temperatura ambiente para reducir la cantidad de potasio.
Son uno de los alimentos más ricos en potasio, por lo que se deben tomar precauciones en su consumo, como dejarlas en remojo un mínimo de tres horas o darle uno o dos hervores, cambiando el agua, para que pierdan parte del potasio. Si se trata de verduras congeladas, es mejor dejarlas descongelar a temperatura ambiente para reducir la cantidad de potasio.
Hidratos de carbono
No está limitada su ingesta, salvo que el paciente presente alguna otra contraindicación que será valorada por el médico. Se deben consumir a diario, para aportar al organismo la energía necesaria. Los hidratos de carbono pueden ser de acción rápida, como los dulces o de acción lenta y, por tanto, con un aporte de energía más fácil de aprovechar, como las pastas, el pan, el arroz o las patatas.
No está limitada su ingesta, salvo que el paciente presente alguna otra contraindicación que será valorada por el médico. Se deben consumir a diario, para aportar al organismo la energía necesaria. Los hidratos de carbono pueden ser de acción rápida, como los dulces o de acción lenta y, por tanto, con un aporte de energía más fácil de aprovechar, como las pastas, el pan, el arroz o las patatas.
Líquidos
Cuando el paciente sigue un tratamiento de diálisis es muy importante que controle la cantidad de líquidos que ingiere, incluyendo en este concepto no solo el agua, sino otros productos como zumos, caldos y sopas, leche, fruta, café o té y, en general, cualquier bebida. Esto se debe a que la pérdida de funcionalidad del riñón hace que se produzca retención de líquidos entre una sesión de diálisis y la siguiente, y provoca hinchazón e hipertensión.
Cuando el paciente sigue un tratamiento de diálisis es muy importante que controle la cantidad de líquidos que ingiere, incluyendo en este concepto no solo el agua, sino otros productos como zumos, caldos y sopas, leche, fruta, café o té y, en general, cualquier bebida. Esto se debe a que la pérdida de funcionalidad del riñón hace que se produzca retención de líquidos entre una sesión de diálisis y la siguiente, y provoca hinchazón e hipertensión.
Sal
Los alimentos deben cocinarse sin sal porque el organismo tiene dificultades para eliminar el sodio, y su acumulación puede originar retención de líquidos y formación de edemas. En sustitución de la sal, se pueden emplear hierbas y especias para condimentar los alimentos, como laurel, albahaca, tomillo, pimienta, nuez moscada, así como aceite de oliva y vinagre.
Los alimentos deben cocinarse sin sal porque el organismo tiene dificultades para eliminar el sodio, y su acumulación puede originar retención de líquidos y formación de edemas. En sustitución de la sal, se pueden emplear hierbas y especias para condimentar los alimentos, como laurel, albahaca, tomillo, pimienta, nuez moscada, así como aceite de oliva y vinagre.
Autora: Ester Francos










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